Decir que es la joya de la corona es quedarse corto. Será por la intensidad de su color, su olor o por su sabor, los verdaderos amantes del queso lo tienen siempre en la cabeza, o mejor dicho en su boca.
El queso viejo, añejo o gran reserva es quebradizo al corte, de color amarillo intenso incluso anaranjado, con olor intenso, sabor rico en matices complejos que nos llevan hasta el bouquet de la cava de maduración, con notas de cuero y frutos secos como la avellana. En su estado avanzado de maduración es un queso con larga persistencia bucal y suele presentar cristales lácticos, todo muestra de un queso de altísima calidad.
El queso Mahón-Menorca es elaborado de forma artesanal en las granjas queserías siguiendo unas tradiciones que se han sabido combinar con la innovación dando unos resultados excelentes. Se trata de un queso de pasta prensada de forma paralelepípeda con aristas redondeadas cuyo sabor es inconfundible. El queso Mahón-Menorca cuenta con Denominación de Origen desde 1985 y actualmente se consume en 50 países distintos del mundo.
Es un alimento rico en proteínas de alto valor biológico y buena digestibilidad. Por su alto contenido en grasas, alrededor del 30%, es un alimento de elevado valor energético. Destacan también sus elementos minerales que son principalmente el calcio, el fósforo y el magnesio. Aporta también vitaminas como la A y la B.